Cerramos una temporada inolvidable en la que los Coyotes de Santurtzi han vuelto a lo más alto, logrando el subcampeonato de liga y regresando a unas semifinales de playoffs en casa tras 7 años de espera.
El camino no fue sencillo. Arrancamos con fuerza imponiéndonos a Berserkers en tierras cántabras, una inercia positiva que mantuvimos con grandes victorias ante Stings y Mercenarios. A pesar de los tropiezos en casa frente a Bisons y Penguins, el equipo no se rindió. Nos jugamos el todo por el todo en la última jornada contra Bisons: no fallamos, vencimos y nos ganamos el derecho de traer las semifinales a nuestro campo.
La semifinal fue una batalla épica que se decidió cruelmente en la tercera prórroga. Luchamos cada down, cada yarda y cada segundo, demostrando que nunca dejamos de creer. Aunque el resultado no estuvo de nuestro lado, este equipo ha dejado claro de qué está hecho.
El crecimiento es innegable: hemos doblado nuestra plantilla respecto al año pasado y la mejora técnica en todos los aspectos es evidente. Gracias a todos los que habéis estado ahí, empujando dentro y fuera del campo. Esto no termina aquí; la próxima temporada volveremos más fuertes.

